Me encontraba regando las plantas de Maya. Cuando el timbre de la puerta sonó. El corazón estaba demasiado angustiado. No era buen día para visitas. Y
De mal humor me dirigí hacia la puerta, pero al abrirla la angustia se transformo en furia.
-"¿Qué quiere?" Le grite a esa persona que nunca me acepto. A esa persona que siempre me odio. Y estaba parada ahí, en la puerta de mi departamento. Con el rostro compungido. Casi era para desconocerla.
-"Necesito pedirte perdón" - Me dijo, bajando la cabeza.
-"Perdonarla"- Grite y comencé a decirle todo lo que tuve atragantado en mi garganta durante tantos años..... "Perdonarla... Ud. Está loca. Con todo lo que nos hizo sufrir. Con todo lo que hizo. Viene ahora a pedir perdón. Acaso su conciencia no la deja dormir..." Me sonreí irónicamente, y proseguí gritándole. " Pues no duerma, jamás podría perdonarla. Creo que voy a olvidar que Ud. Su propia madre, echo a su hija de patitas a la calle, cuando ella le confeso que estaba enamorada de mí. Cree que voy a perdonarle cuando me hizo sacar por la policía de su casa, cuando fui a pedirle, a rogarle que fuera a ver a su hija que la llamaba estando en una maldita cama de hospital luchando contra el cáncer que tenía. Cree que le voy a perdonar que desheredo a su hija por lesbiana y la volvió a aceptar como hija cuando un inadaptado loco maniaco salió a la calle a dispararle a la gente, y una maldita bala perdida le quito la vida a Maya y la convirtió en la noticia de todos los medios de comunicación. Cree que merece que la perdone. No me dejo ni asistir a su funeral. Cremo su cuerpo. No me dejo ni una maldita tumba donde ir a llorarla. UD, Cree que puedo perdonarla..." Estaba fuera de mí. El odio me había transformado. Esa mujer, solo me mirada con los ojos llenos de lágrimas. Y me rogaba que le perdonaba, que sabía que se había equivocado. Que necesitaba mi perdón.
Estaba sacada. Ni me di cuenta que Giselle había aparecido. Y se interpuso entre las dos cuando intente irme encima de esa mujer. Serena le pidió educadamente que se retirará. Y le hizo caso.
Cerro la puerta y vino a mi. Yo lloraba desconsoladamente sentada en el sofá. Ella me abrazo. Y yo me abrace a ella.
Todo los buenos y malos recuerdos de mi vida con Maya pasaban por mi cabeza en milésimas de segundo. Y la angustia en mi pecho, me partía. Giselle no dijo una sola palabra solo se quedo a mi lado, conteniéndome. Sabía que hoy era el peor día de todos. No solo por la visita de la madre de Maya, Sino porque se cumplía un año de su muerte.
De pronto la mire, sus ojos azules llenos de lágrimas me miraban fijamente, Esbozo una pequeña sonrisa. Y me hablo... "No puedes... no puedes olvidarme... pero tampoco puedes dejar de volver a amar... Se feliz" Me beso en los labios. Y cuando abrí los ojos. Desapareció. Y en lugar de los labios de Maya, me encontré besando los labios de Giselle. me sorprendí. Pero no me separe de ella. Solo me abrace a ella.
La vida continuo. Con sus altas y bajas. Fueron varios meses duros y difíciles, pero que soporte con Giselle a mi lado. Y Ella espero, y espero. Hasta que un día pude superar a Maya. Comprendí que nunca la olvidaría. Que siempre la amaría. Pero que la vida continuaba y Mi corazón volvía a amar. Y le permití a Giselle acercarse a mi como mujer más que como amiga.

Aqui Ivana desde el centro de Argentina. Desde el mismisimo Imperio del Sur. Digo... Rio Cuarto. Cordoba. Quien Soy? Ah, ni idea... Solo alguien con ganas de escribir. Y de vivir.




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