Jamás había pensado que podría tomar una decisión de la cual al mismo tiempo de tomarla sabía que la consecuencia sería Arrepentirme toda la vida. Pero lo había hecho. Quizas, por egoismo, por miedos, orgullo, quien sabe? Solo se que había dicho "No". No sé que sigue después de esto. Tal vez, pueda vivir con mi negación. O a lo mejor, me muera lentamente de dolor. Pero decidi. Y aunque mil veces me arrepienta, Orgullosa o no, no dare la vuelta atrás.
La amé y pelie por ella todo lo que pude. La deje libre para que hiciera su vida. Y segui esperandola, parando mi vida... quedandome siempre en el mismo lugar para ver si algún día volvia... Sufri, llore y patalie. Nunca deje de hacerle saber que aún la amaba. Ni me aleje de ella. Hasta que un día pense en mi. Y decidi decir "Basta". Paren el mundo que aqui me bajo. Si debo volver a subir, el tiempo lo dira, pero no voy a desesperar y a sufrir esperando, mientrás, Tengo que vivir. Y decidi vivir. Seguir los caminos de la vida, si el destino me daba otra oportunidad con aquel amor sería feliz por siempre, tal vez, y sino, quizas, a la vuelta de la esquina me diera otro amor. O me dejará en la total soledad. Quien podía predecir lo que podía pasar.
Y segui mi vida, de amorios en amorios, pasandola bien, sabiendo que ella hacia su vida en otra parte. Sabiendo que podía llegar a querer a otras personas, pero no llegaba a amarlas. Pero vivía. Ya no dolía tanto.. el vivir.
Hasta que un día alguien aparecio, no se parecía en nada a ella. Más bien tenia cosas parecidas a mi, El corazon herido y demasiadas ganás de ser feliz. Y cuando dos corazones rotos se juntan, a veces, se consuelan muy bien entre ambos. Y eso fue lo que sucedio. Nos brindamos todo el amor que teniamos, aunque en el fondo ambas sabiamos que alguien más en nuestros corazones dolian. Y la vida no fue color de rosa, pero fue menos pesada, y conocimos algo parecido a la felicidad. Aprendimos a estar bien juntas, a compartir y a reir. Era amor. Pero no el amor de la vida de cada una. Lo sabíamos. Pero peleamos por ese pequeño amor que sentiamos a capa y espada.
Hasta que un día... de la nada. Ella aparecio. Llorando y diciendo que no podía continuar su vida sin mi. Que sabía que yo siempre la había amado. Que había sigo egoista, insensible y otras cuantas cosas más. Y que quería morir conmigo. Que quería el resto de nuestras vidas juntas.
Cuanto la espere?. cuanto la llore?. Solo yo lo sé. Y Dios, la amaba más que a mi vida. La había esperado siempre, soñaba con que volveria a mi un día. Y ahi estaba... frente a mi. Pidiendo de nuevo una oportunidad. Y yo... la mire, Le confese que nunca había dejado de amarla. Que había soñado con su regreso. Que había anhelado su amor de vuelta conmigo. Y le dije que no. Que yo ya tenia una vida, y a alguien a mi lado a quien querer. Por quien pelear. Y la deje sin decir más nada.
Decidi orgullosa dandole la contra a mi corazón. Me arrepentire, lo sé. Pero a veces, hay personas que nos merecen más que otras. Y Había un corazón herido como el mío que me había brindado más que nadie. Y que merecia ese poquito de amor que me inspiraba. Merecia mi lealtad, aunque me doliera la elección. Como continua mi historia, no lo sé.
El destino lo dira... Yo espere años, por ese amor. Pero otro amor pequeño merece los años que me quedan por vivir. Decidi mal, lo sé. pero decidi. Y aunque lloré. Nada puede cambiarse. Arrepentida por el resto de mi vida, sé que no sere feliz totalmente, pero conosco algo parecido a la felicidad. Alguien a mi lado me da más que nadie. Y eso debe valer para seguir viviendo.